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martes, 18 de septiembre de 2012

El CO2 derivado de la construcción y el papel captador del bambú Guadua como material alternativo


El CO2 derivado de la construcción y el papel captador del bambú Guadua como material alternativo.

¿Hasta qué punto son importantes los materiales de construcción en el balance energético de una vivienda?

Cuando se examina el consumo energético de una casa se suele prestar atención a su diseño, a su climatización, a su equipamiento, al uso de energías renovables. Sin embargo, a menudo se suele obviar la propia casa en sí, es decir, la cantidad de energía requerida para producir cada uno de sus componentes: ladrillos, vigas, cemento, tejas, baldosa, etc.
Esta información resulta muy interesante y puede producir algunas sorpresas. Y este tipo de análisis puede crear controversia, pero dará un enfoque muy interesante de la edificación. Y también evitaría que, como ocurre a menudo hoy en día, se coloque la etiqueta de “ecológico” o se certifique como sostenible a edificaciones que en realidad van a seguir incrementando las emisiones de CO2 por los materiales de construcción utilizados y sin contar otros aspectos como la movilidad de sus ocupantes.
Mediante la identificación y cuantificación de los materiales de construcción consumidos por superficie construida, se puede conocer el impacto medioambiental que produce una tipología definida y su tectónica, a través de uno de los indicadores de impacto ambiental más relevantes asociados al peso por m2 de construcción, como son las emisiones de CO2 derivadas del proceso de fabricación de los materiales de construcción empleados en su ejecución.
Las actividades asociadas al proceso de construcción intervienen en el medio ambiente natural utilizando los recursos extraídos de la naturaleza, para lo que son  requeridas enormes cantidades de energía, tanto para la explotación de canteras y bosques como para transformación en productos de construcción, depositando en el ambiente desechos, vertidos y emanaciones a través del ciclo de vida de los productos y obras, generando emisiones a la atmósfera.
Está claro, que los materiales que utilizamos para la construcción de nuestros edificios son responsables de los impactos más relevantes que se producen en el medio, como consecuencia de un excesivo consumo energético y de la liberación de grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) y otros gases contaminantes.
Es tal vez por ello, que el mundo en que vivimos apuesta decididamente  por la investigación y la innovación tecnológica en el campo de la reducción de las emisiones de CO2 en la construcción de edificaciones, como aportación a la meta del desarrollo sostenible.
Los profesores de la universidad de Bath, Inglaterra, Prof. Geoff Hammond y Craig Jones, en su “INVENTORY OF CARBON & ENERGY (ICE) Version 2.0” de Enero de 2011, estiman los valores para los materiales comunes empleados en construcción que tomaremos de base para el comparativo al utilizar la Guadua como material de construcción y la incidencia de su impacto.
Para nuestro caso particular hemos calculado el  índice para el bambú Guadua basados en la guía para el cálculo de emisiones de GEI de la oficina catalana del cambio climático obteniendo un índice de 0,225Kg de CO2 por cada Kilogramo de material puesto en obra en España (10000 km de transporte marítimo y 1400 de transporte terrestre). Teniendo en cuenta que apenas genera emisiones en los procesos de corte (manual),  tratamiento y transformación artesanal que, además genera empleo y mejora la calidad de vida de la comunidad productora, además de no afectar la biofauna gracias a su transporte a lomo de mula desde el sitio de corte al de tratamiento y acopio.
Este estudio considera el análisis Cradle-to-gate o evaluación realizada desde la fase de extracción de recursos a la puerta de la fábrica, es decir, antes de su transporte hasta el consumidor, no incorporando la fase de uso ni de demolición.
Un estudio realizado por Sustainable Homes, empresa de consultoría del Reino Unido, titulado “Embodied energy in residential property development” valora la energía incorporada y añade el valor de CO2 incorporado en tres tipos de edificios (ver tabla) y para nuestro caso particular hemos calculado 839 Kg CO2/m2  en promedio para una vivienda unifamiliar de construcción convencional
 TABLA DE CO2 INCORPORADO O EMITIDO POR TIPO DE EDIFICIO.

Recordemos  que las políticas europeas de eficiencia energética por ahora sólo inciden en reducir la energía consumida en la fase de uso de los edificios, proponiendo el empleo de mejores materiales aislantes y mayores secciones de envolventes, elevando de esta manera la energía incorporada, solo a futuro, se propondrán medidas correctoras para reducir la energía incorporada en los materiales y productos de construcción.
Así entonces estamos perdiendo una gran oportunidad de actuar sobre la eficiencia desde la misma elección de los materiales  y por tanto debemos considerar la energía utilizada en la construcción además de su uso y para ello tomamos como referencia los datos de la tabla anterior  y mostrar en que medida aporta en favor de la solución al problema la utilización del bambú Guadua como material de construcción.

De esta forma para la comparativa de una construcción convencional y una que utilice Bambú Guadua como material de construcción tendríamos:


Al analizar los datos arrojados del estudio podemos afirmar:

Si consideramos  únicamente lo correspondiente a los materiales incidentes en la estructura que equivalen a un 48 % en la construcción convencional y un 57% en la que incorpora la Guadua, tendremos un ahorro de emisiones  del 63%, equivalente a 25 toneladas de CO2 para una vivienda de 100m2, pasando de emitir 39,8 toneladas a solo 14,8 toneladas.
Si nos referimos a la totalidad de los materiales tenderíamos un ahorro del 69% o lo que es lo mismo: 57,6 toneladas de CO2  que sumadas a las emisiones ahorradas  en el consumo hacen un total de 64,2 toneladas de CO2 equivalentes al 29% en ahorro de emisiones en los mismos 100m2 de construcción usando el bambú  Guadua como material.

En conclusión al utilizar la Guadua como material de construcción en una vivienda unifamiliar estaremos dejando de emitir aproximadamente 1,3 toneladas de CO2 al año. Esto sin considerar los incontables beneficios aportados al cultivar y utilizar este material.
Recordemos que de la Guadua podemos obtener gran variedad de productos transformados de larga duración con lo cual se estaría fijando CO2 por largos periodos de tiempo lo cual es una ventaja sobre otras especies forestales.

Ampliación del estudio y aclaraciones:
www.iberguadua.net

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